Gustavo Vázquez

Sobre Mi

Gustavo Vázquez

Mi relación con la pintura nació como un juego más de la infancia, se perfeccionó por estudios durante la adolescencia y termina por convertirse en un acto vital, una forma de comunicación con los otros intentando interpretar la impronta estética de mi época.

En 1963 integro un grupo de viaje de estudios que me permitió ver prácticamente una muestra completa de la historia del arte de la humanidad. A partir de mi retorno y tomada la decisión de dedicarme a pleno a la pintura es que comienza esta gran aventura en la que estoy hace ya cuatro décadas.

Un primer período muy duro de gran encierro digiriendo todo aquello que tanto me había impresionado, sobre todo las expresiones de última generación intentando afirmar mi personalidad y crecer en mi propio lenguaje.

Retorno a Europa y me instalo en Paris con 23 años. Es tiempo del arte cinético. Conozco a sus principales creadores, trabajo inclusive para ellos, me invitan a integrar su movimiento, agradezco, pero ya tenía muy clara mis búsquedas y desde entonces opté por separarme del rebaño. Así fue que vi pasar muchos «ismos» a lo largo de mi trayectoria.

Confiando en mi instinto caminé a tientas por un túnel oscuro que sin embargo dejaba adivinar una gran claridad en el fondo. Cada tanto en esta huella que vamos armando en el trabajo de cada día, un fogonazo de luz ilumina la gran caverna y nos señala que no estamos perdidos.

Esas luces momentáneas son aquellas obras que nos sorprenden a nosotros, autores, pues nos hacen ver que hemos sido un instrumento, que una energía superior pasó a través y entendemos nuestra pequeñez y grandeza, el hecho de pertenecer a un maravilloso orden universal.

Obras

Técnica: Óleo sobre Tela

Técnica: Óleo sobre Tela